En Bigott creemos que los menores de edad no deben fumar. Fumar es una decisión exclusiva de adultos informados que entienden los riesgos asociados a la salud. Como una compañía responsable, queremos hacer todo lo que sea razonablemente posible para prevenir el consumo de cigarrillos por parte de los menores de edad. En Bigott no estamos de acuerdo con que los menores fumen y bajo esa premisa, actuamos.
Al igual que con otros aspectos del control del uso del tabaco, pensamos que la prevención del hábito de fumar en los menores se logra de mejor manera mediante una combinación de enfoques regulatorios y no regulatorios. Por ello apoyamos leyes que determinen edades mínimas para la venta de productos del tabaco, buscamos sensibilizar en torno a la promulgación de dichas leyes y a lo largo de toda nuestra historia como empresa hemos dado suficientes pruebas de que estamos comprometidos a trabajar con el gobierno y los demás sectores interesados en el desarrollo de nuevas iniciativas o a revisar las que voluntariamente ya hemos emprendido con el fin de enfrentar este asunto.
Opinamos que debemos unir esfuerzos con la sociedad para ayudar a prevenir ese problema. Los menores que fuman constituyen un asunto de interés social a considerar, pero debe hacerse dentro del contexto más amplio del comportamiento adolescente y de la sociedad en general. Nuestra meta es prevenir que los menores fumen. En este contexto, queremos asegurarnos de que se desarrollen, financien y lleven a cabo programas efectivos que apunten en esa dirección para que se reduzca considerablemente el número de los menores que fuman.
Nuestra estrategia de prevención del fumar en menores de edad se fundamenta en las siguientes premisas: